Marín Giménez operaba con una protección insuficiente que no cubría las amenazas actuales — sin antivirus, sin EDR, sin visibilidad de lo que ocurría en sus equipos. El primer paso fue entender la exposición real. El segundo, cubrirla con SentinelOne desde el primer día.
"Sabíamos que no teníamos protección pero no éramos del todo conscientes de lo que eso significaba. El diagnóstico de AO Data Cloud fue revelador — y SentinelOne cerró esa brecha de una forma que ningún antivirus tradicional hubiera podido hacer."
Marín Giménez es una empresa del sector tecnológico con un equipo que trabaja con datos de clientes, proyectos digitales y comunicaciones corporativas. Como muchas empresas de su tamaño, habían priorizado el crecimiento del negocio sobre la infraestructura de seguridad — y llegaron al punto en que sus endpoints operaban sin ninguna capa de protección activa.
No tener protección no significa que nada esté pasando. Significa que no hay visibilidad de lo que pasa. Un endpoint sin EDR puede estar comprometido durante semanas sin que nadie lo note — el malware moderno está diseñado precisamente para operar en silencio hasta que ejecuta su payload.
La decisión de ir directamente a EDR en lugar de un antivirus convencional fue deliberada. Marín Giménez partía de una solución de protección que no estaba a la altura de las amenazas actuales — actualizar a un antivirus convencional no hubiera resuelto el problema — las amenazas modernas no se detectan por firmas.
SentinelOne detecta amenazas por comportamiento, no por firmas. Eso significa que funciona contra malware que nunca se ha visto antes — exactamente el tipo de amenaza que un antivirus convencional no hubiera detectado. Y cuando detecta algo, responde solo en menos de 5 segundos.
"Ver el primer informe de SentinelOne fue impactante. En los primeros días ya detectó intentos que antes hubieran pasado completamente desapercibidos. La diferencia entre tener EDR y no tenerlo no es gradual — es absoluta."