Ficasso gestionaba su operativa con equipos on-premise que fallaban con frecuencia — desconexiones en medio del trabajo, averías que paraban la clínica y un coste de mantenimiento que no dejaba de crecer. La solución no fue reparar los equipos. Fue prescindir de ellos migrando a escritorio virtual en Azure.
"Estábamos acostumbrados a que los equipos fallaran. Era algo que asumíamos como normal. AO Data Cloud nos hizo ver que no tenía por qué ser así — y la migración a Azure eliminó el problema completamente. Ahora si un equipo físico falla, el trabajo continúa en otro dispositivo sin perder nada."
Ficasso es una empresa que gestiona gestión de proyectos, documentación y procesos de negocio a través de software especializado instalado en equipos locales. Como muchas clínicas de su tamaño, habían ido acumulando equipos de distintas generaciones que con el tiempo empezaron a fallar con regularidad.
El patrón era siempre el mismo: desconexiones en medio de una sesión de trabajo, equipos que tardaban en arrancar, averías que paraban a uno o varios miembros del equipo durante horas. El coste no era solo el de la reparación — era el tiempo perdido, la frustración del equipo y el riesgo de perder datos en mitad de un proceso.
Lo más preocupante no era la frecuencia de los fallos — era que el equipo los había asumido como algo normal. Nadie cuestionaba si podía ser de otra manera.
La solución no fue comprar equipos nuevos. Fue cambiar el modelo completamente: migrar el entorno de trabajo a Azure Virtual Desktop para que el escritorio, las aplicaciones y los datos vivieran en la nube de Microsoft — y el equipo físico pasara a ser un simple terminal de acceso.
"La primera vez que un equipo físico falló después de la migración, el empleado simplemente cogió otro dispositivo, entró con sus credenciales y siguió trabajando donde lo había dejado. Eso antes era impensable."