Mind Engineers enviaba correos que nunca llegaban al destinatario — o que aterrizaban en spam sin razón aparente. El culpable era el hosting: servidor compartido con mala reputación, configuración DNS deficiente y cero garantías de entrega. La solución fue migrar a Microsoft 365 y empezar de cero con la infraestructura de correo de Microsoft detrás.
"Llevábamos meses perdiendo correos sin saber por qué. Clientes que no respondían porque nunca habían recibido nuestro email, propuestas que iban a spam. Desde que migramos a Microsoft 365 ese problema desapareció completamente."
Mind Engineers es una empresa de consultoría e ingeniería donde el correo corporativo es el canal principal de comunicación con clientes y socios. Durante meses habían convivido con un problema que parecía inexplicable: correos que no llegaban, respuestas que nunca venían, propuestas comerciales que desaparecían.
El diagnóstico fue claro: el hosting compartido que usaban tenía una reputación comprometida. En servidores compartidos, la mala conducta de otros inquilinos afecta a todos — si un servidor está en listas negras, todos los dominios que envían desde él sufren las consecuencias. El correo de Mind Engineers llegaba marcado como sospechoso o directamente era rechazado antes de llegar al destinatario.
Reparar la reputación de un servidor compartido es prácticamente imposible — no controlas quién más envía desde él. La solución real era cambiar de infraestructura.
La migración a Microsoft 365 resolvió el problema de raíz. Exchange Online — el servicio de correo de Microsoft 365 — envía desde infraestructura de Microsoft con una reputación impecable, configuración SPF/DKIM/DMARC correcta y monitorización activa de la entregabilidad.
Ningún filtro antispam del mundo bloquea correos de Microsoft Exchange Online de forma sistemática. La reputación del servidor dejó de ser una variable — y con ella desapareció el problema de entrega.
"El primer día después de la migración, un cliente nos dijo que había recibido el correo que le habíamos enviado el día anterior — y que antes nunca le llegaban los nuestros. Ese momento fue suficiente para saber que habíamos tomado la decisión correcta."