LIPSA operaba con dos sedes sin conectividad unificada ni redundada. Una caída de la línea principal en cualquiera de las plantas paralizaba sistemas críticos. Desplegamos SD-WAN con fibra redundada y failover 4G automático para que eso no vuelva a ocurrir.
"Antes de SD-WAN, cuando caía la línea en Huelva nos enterábamos cuando alguien llamaba por teléfono. Ahora la red conmuta sola en menos de 30 segundos y nosotros ni lo notamos."
La planta de Santa Perpètua de Mogoda y la de Huelva operaban de forma prácticamente independiente a nivel de red. No había conectividad WAN unificada, la gestión de cada sede era local y cualquier problema con el proveedor de telecomunicaciones en cualquiera de las dos plantas implicaba una pérdida total de conectividad sin alternativa automática.
En una operativa industrial 24x7, una caída de conectividad no es solo un problema de comunicaciones — afecta a la gestión centralizada de sistemas, a los aplicativos de producción y a la visibilidad del entorno desde cualquiera de las dos plantas.
Diseñamos e implementamos una solución SD-WAN basada en Fortinet que unifica la conectividad de ambas plantas bajo una red gestionada con visibilidad centralizada, calidad de servicio y redundancia automática.
"La conectividad dejó de ser algo de lo que preocuparnos. SD-WAN gestiona sola los fallos — nosotros nos enteramos por el informe mensual, no porque algo haya parado."